Hay artistas a los que le va muy bien, podemos ser como ellos // 2016

Hay artistas a los que le va muy bien, podemos ser como ellos es una pieza en proceso de un proyecto más amplio que analiza el carácter mercantil del arte contemporáneo y la influencia de éste en el comportamiento de los artistas emergentes o en vías de profesionalización. El proyecto estudia la precarización actual del nivel de vida de los artistas con una mirada irónica. Para la pieza Hay artistas a los que le va muy bien, podemos ser como ellos se confeccionan listas de la compra a partir de las letras que componen los nombres de artistas que aparecen en rankings de ventas de obras de arte contemporáneo. Cada letra que compone el nombre del artista es la inicial del alimento a comprar. Al pasar los productos por caja, se hace de manera ordenada para que al final el ticket de compra forme el nombre del artista usado como referente. Con esta compra, a continuación, se confecciona un bodegón que es fotografiado. Comparo así dos mercados alrededor de la figura del artista. El mercado de subsistencia basado en la compra semanal de alimentos y el mercado del arte de alto nivel que es la promesa eterna para el artista (uno mediante el ticket de compra, el otro mediante un bodegón, forma tradicional del arte clásico). La serie la componen dípticos formados por una fotografía en gran formato acompañada por el ticket de compra.

Existe un pensamiento generalizado que acepta que la situación laboral actual de un artista emergente (impagos, falta de contrato, explotación normalizada, etc) es natural para poder ganar experiencia y conseguir acceso en el futuro al mercado del arte. Esperando nuestro acceso a este mercado desarrollamos nuestras carreras aceptando cualquier tipo de encargos, aunque sean casos flagrantes de explotación laboral. Lo peor es que ésta es una situación normalizada.